Corporate Comms en los tiempos de agile
Ahora que todo en la industria queda definido en ser o no ser ágil, aquí les dejo algunos aprendizajes sobre cómo manejar las comunicaciones corporativas en épocas de transformación, agilidad y mindset digital.
Comunicación centrada en las personas es como podría definir el primer gran pilar de una comunicación agile. A veces pensamos que lo más importante del proceso de comunicación es el mensaje. Incluso el feedback ha logrado mejorar su posicionamiento en los últimos años. Sin embargo, olvidamos elementos críticos dentro del proceso de comunicación: emisor y receptor; es decir, PERSONAS. A diferencia de otras áreas corporativas, comunicaciones gestiona a las personas y los intangibles que con ellas caminan. Entonces, ¿cómo hago más humana mi comunicación?
- Escuchemos atentamente lo que las personas nos dicen. Y escuchar atentamente implica una escucha activa, con preguntas y retroalimentación si es necesario. Interesémonos por lo que las personas nos cuentan, ya que en cada conversación podemos detectar necesidades reales. Hablemos, entrevistemos, riamos con ella. (sobre el poder de la pregunta, prometo hacer otro post).
- Contemos historias. Así es, hagamos uso del storytelling, esa capacidad maravillosa de hacer que la persona siga un cuento, de principio a fin, y que se vea reflejado en cada etapa del viaje. Hagamos del propósito de nuestras empresas una aventura épica que el colaborador quiera atravesar con nosotros.
- Hablando de viajes, cuidemos la experiencia del cliente. Encontremos los touching points de nuestros clientes/colaboradores con la empresa y enfoquémonos en solucionar los dolores que lo aquejan en cada etapa. También hagamos uso de las herramientas potentes que nos brindan las metodologías agile, como mapas de empatía y user personas. Esas herramientas, a diferencia del común formato de Público Objetivo, nos invita a conocer un poco más sobre la persona a la que nos dirigiremos, averiguando sus motiviaciones y también (¿por qué no?) sus frustraciones.
Finalmente, pero quizás lo más importante, hagamos que las cosas sucedan. No tracemos grandes planes, con presupuestos enormes. Probemos en pequeño, por comunidades. Probemos, hagamos y mejoremos a partir de lo que aprendimos. De ahí, escalemos a otro grupo de la compañía y así. Y es que agile (y toda su mística [y marketing] detrás) solo es SIMPLEMENTE el método científico: tener una hipótesis, probarla en una población pequeña, obtener resultados, mejorar y escalar.